Esta soy yo

Gracias Sofonisba Anguissola

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Autorretrato de Sofonisba (foto regulera que saqué en el Uffizi)

Hoy voy a compartir un post que me ha costado mucho escribir porque quería hacerlo con todo el cariño del mundo y no sé si he sido capaz de transmitir la emoción que me produce indagar en las vidas de mujeres extraordinarias. Hoy os voy a hablar de una de ellas.

Como sabéis, hace poco que he estado en Florencia y aparte de ponerme tibia a comida vegana italiana, como os conté en el post “Restaurantes veganos en Florencia”, fui a varios museos estupendos, entre ellos, la Galeria degli Uffizi (otro día os hablo del Museo Stibbert que es una pasada). Cuando estábamos terminando la visita, en un pasillo por donde pasaba muy poca gente vi, por el rabillo del ojo, el retrato de una mujer. En la cartela ponía “autorretrato” y la autora era una tal Sofonisba Anguissola. No había oído hablar de ella en mi vida, pero cualquier mujer que haya logrado que se cuelgue un cuadro suyo en un museo como ese,  me despierta una gran curiosidad. Quería saber más sobre ella y su obra.

Antes, quizá os debería poner en contexto. Siempre que veo una obra de una mujer en un museo, o me entero de la historia de alguna mujer que consiguió dedicarse a lo que ella quiso en lugar de hacer lo que el mundo esperaba de ella, busco información sobre su vida, que casi siempre suele resultar de lo más interesante.

Hace años, en el British Museum, ví el retrato de Mary Anning en la zona de los fósiles. Y le saqué también una foto que no sé dónde estará. Mary era una buscadora y coleccionista de fósiles de principios del siglo XIX. La primera paleontóloga reconocida. Se dedicaba a peinar las playas de Lyme Regis en busca de fósiles (imaginárosla con un vestido de la época, tela sobre tela sobre tela, dificultando su búsqueda y posterior excavación y extracción de huesos de dinosaurio). Muy impropio de una dama, pero para mí toda una inspiración. Hay una novela preciosa inspirada en su vida, escrita por Tracy Chevalier, se llama “Las huellas de la vida”.

Buscar información sobre esas mujeres es mi manera de honrarlas tanto a ellas como a su trabajo, por habernos mostrado nuevos caminos a las que venimos detrás. Por haber hecho caso omiso de habladurías, de prejuicios y de tradiciones absurdas. Por todo lo que tuvieron que aguantar. A menudo la historia de algunas de esas mujeres se ha perdido durante años y luego alguien la ha recuperado. La de otras se ha olvidado por completo o como en el caso de Sofonisba, sus obras se han atribuido a otros autores, casi siempre hombres (el “Frankestein o el moderno Prometeo” de Mary Shelley también se dijo que lo había escrito su marido, Percy…).

En cuanto llegué al hotel, busqué información sobre su vida y sus obras. Resulta que esta mujer, se dedicó a la pintura a mediados del siglo XVI y pintó retratos en la corte de Felipe II aunque no fue retratista oficial. Me encantó que casualmente,hubiera vivido en España. Se pudo dedicar a la pintura porque su padre les permitió a ella y a una de sus hermanas aprender con retratistas y pintores de la época. Sofonisba destacó tanto que algunas importantes figuras del arte de la época como Vasari (considerado el primer crítico de arte, además de pintor, arquitecto y escritor. No sé qué comían los renacentistas pero eran todos puro genio y hacían de todo. Una se siente un poco “limitadita” al lado de esas grandes figuras), o Miguel Ángel, alabaron su talento para la pintura y el dibujo. La invitaron como dama de compañía a la corte de Felipe II y allí realizó sus mejores retratos. Curiosamente, algunos de esos retratos están hoy en el Museo Del Prado. Son tres: Retrato de Felipe II, Isabel de Valois sosteniendo un retrato de Felipe II y Retrato de la Reina Ana de Austria. Todos muy conocidos, pero yo nunca me había fijado en que la autora era una mujer. Así que pensé, la próxima vez que vaya al Prado, haré la visita “Sofonisba” para darme el gusto de ver sus cuadros habiéndola conocido un poco.

Seguí leyendo sobre ella y encontré que hasta 1990, su retrato de Felipe II se consideraba obra de Juan Pantoja de la Cruz. De hecho, nada más volver a casa, me fui a la biblioteca a buscar información sobre los cuadros de Sofonisba que hay en el Prado (también intenté buscar algún libro sobre ella, pero no encontré nada) y pude comprobar que aún, en un libro del 2009, como autor del retrato de Felipe II y del de la Reina Isabel de Valois figura Juan Pantoja de la Cruz. De ambos retratos se dice que “rozan la excelencia”  Tan sólo hace unos pocos meses se reconoció a Sofonisba como autora del retrato de Isabel de Valois. Eso sí, fue una mujer que tuvo fama y prestigio en su época. Cosa extraordinaria. Además vivió más de 90 años (¿será por que se casó tarde?).

Sofonisba, no se casó hasta que fue muy mayor (para la época en la que vivió). Se cree que rondaba los 35-40 años cuando lo hizo. Por eso pudo labrarse una reputación como pintora. Las mujeres siempre teniendo que elegir o sufriendo limitaciones. ¿Entendéis por qué merecen que les dediquemos unos instantes de nuestro tiempo cuando pasemos por delante de uno de sus cuadros, de sus libros, de sus esculturas? Incluso cuando son famosas en vida, como Sofonisba, la historia las aparta atribuyendo sus cuadros a otros.   Cuando se formaba como pintora tampoco pudo estudiar anatomía porque a las mujeres no se les permitía ver cuerpos desnudos. Así que para mí es un honor plantarme delante de sus magníficas obras. Es toda una inspiración.

Por suerte el nombre de Sofonisba Anguissola ya figura junto a sus retratos. Pero quizá todavía “aparezcan” más  cuadros suyos porque hay dos historiadoras, Carmen Bermis y María Kusche, que sospechan que “La dama de armiño” atribuida a el Greco, pudo haber sido pintada por ella.

Nada más volver de Italia con la idea de escribir un post sobre ella en la mente pero dejarlo para más adelante, El Museo Del Prado en su cuenta de Instagram (si no la seguís, hacedlo pues es súper interesante y se aprenden un montón de cosas sobre las obras, detalles, artistas…)  en uno de sus directos matinales en el que abordaban la evolución de la “lechuguilla” (el cuello de adorno que se usaba para rematar camisas antiguamente), habló de dos de las obras de Sofonisba. Y yo pensé “¡segno di Diooooo!” y me puse a escribir sobre ella como una loca (la que soy).

La próxima vez que vayáis al Prado, si os apetece, acercaros a ver sus retratos o podéis esperar al año que viene (2019), pues el Prado tiene programada una exposición sobre ella y Lavinia Fontana. ¡Me muero de ganas de ir! Gracias Sofonisba. Y Gracias Museo Del Prado.

Sofonisba Anguissola. Museo Del Prado

“A Sofonisba lo que es suyo” artículo de Mónica Arrizabalaga (ABC)

Sofonisba Anguissola. Wikipedia

2 comentarios sobre “Gracias Sofonisba Anguissola

  1. Sofonisba, Artemisa Gentislechi, Lavinia Fontana, Alma Siedhoff-Buscher, Amali Avia, Barbara Kruguer, Beatriz Potter, Carrie MAe Weems, Elena de Rivero, Gabrielle Münter, Gunda Stözl, Hanna Hochzeit, Kate-Kollwitz, Maruja Mallo, Delhy Tejero… Hay tantas y las que aún tenemos la suerte de que estén vivas y no las conocemos por ser compañeras de artistas-varones de reconocido prestigio. Ellas volcaron todos sus esfuerzos en ellos.

    Estoy haciendo una tesis doctoral de una de ellas: Magda Bolumar Chertró, esposa del “gran escultor informalista” Moisés Villélia. Las arpilleras de Magda son absolutamente novedosas y geniales, no hay nada igual en toda la historia del arte y gran parte de la obra de Moisés bebe de la obra de Magda. Actualmente estoy escribiendo un articulo en el que me hago la pregunta de:
    ¿Por qué estudiar de manera aislada la obra artística producida por mujeres de aquella originada por los hombres, si el arte no tiene género? ¿Pueden dos seres creativos con una vida en común realizar creaciones paralelas y sin influenciarse en sus respectivas obras?

    Perdona que te suelte mi rollo pero me ha hecho o mucha ilusión que alguien se interese tanto por mi tema de investigación y donde vuelco todos mis esfuerzos e ilusión. Si no te importa me gustaría hacerte llegar una publicación que hice el año pasado, a raíz de una exposición que se realizó en el Museo de Arte de la Universidad de Valladolid sobre estas mujeres que te nombraba anteriormente. Es una publicación muy modesta, pero también muy didáctica, que recoge la trayectoria vital de estas artistas y da pie a interesarse por ellas.

    No te conozco, Ana, pero hay algo que me hace conectar contigo.
    Un abrazo.

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    1. Qué maravilla, Laura! Ahora voy a tener que buscar la vida de todas ellas porque me muero por saber más sobre ellas!! En mi humilde (e ignorante) opinión al respecto, me parece imposible que no influyeran en el trabajo del otro, las obras siempre tienen un contexto y los artistas (sean del género que sean) un entorno Yo creo que de una manera u otra ambas cosas siempre influyen y al tratarse de dos personas creativas me parece inevitable (e incluso enriquecedor) que se hicieran sugerencias o comentaran sus obras entre ellos. Me parece apasionante el tema de tu tesis!! Será un honor leer tu publicación del año pasado sobre esas mujeres!!! Qué interesante! Muchas gracias, Laura. Tu comentario me ha emocionado.

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